El Mac con pantalla táctil de Apple no es un cambio de opinión, sino de momento
Apple se burló años de los portátiles táctiles y ahora lanza uno de 2.899 dólares. La cuestión no es el hardware, sino si macOS por fin se ha diseñado para los dedos.
Imagen generada con IA
¿Se equivocó Apple durante años con los portátiles táctiles o simplemente se adelantó a su propia opinión? Nuestra apuesta es la segunda, y eso es justo lo que hace que el nuevo MacBook Pro sea más interesante que un simple volantazo.
El miércoles, en su evento «Pro and tell», Apple presentó el MacBook Pro con pantalla PROLED XDR, su primer Mac con pantalla táctil. Según informa The Verge, arranca en 2.899 dólares el modelo de 14 pulgadas y en 3.399 dólares el de 16, con chips M5 Pro o M5 Max, un panel OLED en tándem y fecha de lanzamiento el 6 de noviembre.
La empresa que tenía un insulto preparado para esta idea ahora tiene una página de producto. En 2010, Steve Jobs calificó los portátiles táctiles de «ergonómicamente terribles». En 2012, a Tim Cook le preguntaron por qué no esperaba que tabletas y portátiles convergieran y respondió: «Puedes fusionar una tostadora y un frigorífico, pero probablemente a los usuarios no les resulte agradable». Ambas citas proceden del mismo artículo de The Verge, y ambas envejecen regular.
La vieja frase nunca fue un principio, sino un plan de producto
La objeción de Apple sonaba a filosofía, pero creemos que siempre fue una declaración sobre lo que Apple podía fabricar entonces. Una pantalla vertical que tocas durante una hora cansa, y macOS se diseñó en torno a un puntero. Las dos cosas pueden ser ciertas y aun así dejar de importar cuando cambian el hardware y el software.
Fíjate en lo que ha hecho Apple. El sensor táctil está integrado «directamente en el panel de la pantalla» en lugar de ir encima, lo que según Apple reduce la latencia. Una bisagra nueva debe mantener la pantalla firme cuando la tocas. Apple no presenta estas soluciones como respuesta a la vieja queja de Jobs, pero nosotros las leemos así: más que una rectificación, es Apple diciendo que esperó a poder resolver por sí misma las objeciones.
Qué oportuno, claro. Los portátiles con Windows llevan más de una década con pantalla táctil, y la versión de la historia de Apple siempre será que llegó cuando estuvo lista. Somos escépticos con ese enfoque, pero admitimos que el resultado importa más que el márketing.
Hay además una lectura de liderazgo. Este es uno de los primeros grandes lanzamientos con John Ternus como nuevo consejero delegado, que antes dirigía la ingeniería de hardware. Cuesta no ver un relevo generacional en un producto que contradice las opiniones públicas de dos de sus antecesores. Es interpretación nuestra, no algo que haya dicho Apple.
El hardware es lo fácil; macOS es el examen
El argumento de la propia Apple para justificar que toques la pantalla es revelador: desplazarte por una página web, ampliar una foto, probar apps de iOS y iPadOS directamente en pantalla, tocar instrumentos de software. Apple también asegura que sus apps están optimizadas para el tacto y que una API actualizada permitirá a los desarrolladores añadirlo a las suyas.
Esa última frase lo es todo. Una pantalla táctil solo es tan buena como las apps que la respetan. Si los desarrolladores externos tratan el tacto como un añadido de última hora, te quedas con un portátil de 2.899 dólares en el que la mitad de la interfaz sigue pidiendo cursor y objetivos diminutos. Windows pasó años en ese incómodo punto intermedio, y a nuestro juicio es la historia con moraleja que Apple más necesita evitar.
La Dynamic Island en la pantalla del Mac es un detalle menor pero revelador. Muestra Live Activities, como en el iPhone. Llevar ideas del iPhone al Mac es justo lo que puede resultar coherente o sentirse como un trasplante. No podemos juzgarlo con una hoja de especificaciones y no hemos usado el equipo, así que quien dé un veredicto esta semana está adivinando.
A quién le interesa y quién debería esperar
Los que ganan aquí son, creemos, los profesionales creativos y los desarrolladores. La pantalla presume de hasta 2.000 nits y una relación de contraste de 10.000.000:1, y poder probar apps de iPad y iPhone en pantalla parece una ganancia real en el flujo de trabajo. La selección de puertos también es generosa: tres puertos Thunderbolt 5, HDMI, ranura para tarjetas SD, MagSafe y conector de auriculares.
¿Quién pierde? Quien quisiera pantalla táctil sin pagar tanto. TechCrunch señala que un MacBook Pro M6 estándar de 14 pulgadas, anunciado un día antes, arranca en 1.999 dólares. Son 900 dólares de diferencia, y el modelo táctil lleva chips de la generación M5, no M6. Apple vende el tacto como gama premium, no como opción por defecto, lo que a nuestro entender indica que aún se está cubriendo las espaldas.
Nuestro veredicto: la idea nunca fue equivocada, solo estaba a medias. Si necesitas el panel OLED y probar apps en pantalla, reserva con los ojos abiertos. Si compras solo por el tacto, espera a que los desarrolladores lancen apps preparadas y a ver análisis en uso real sobre la bisagra y la ergonomía. Apple ha respondido a sus viejas objeciones sobre el papel. Ahora tiene que responderlas en manos de quienes van a usarlo ocho horas al día.
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