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Redacción Teknosfera
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Meta sigue superando previsiones de ingresos y Wall Street exige pruebas de que la IA da dinero

Meta volvió a superar su propia previsión de ingresos, pero su apuesta por la IA ya cuesta más de lo que el negocio genera en caja, y el mercado quiere ver resultados.

Publicado
22 de octubre de 2026
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Foto: Intel Free Press / Wikimedia Commons (CC BY 2.0)

¿Qué tiene que hacer una empresa hoy para que la aplaudan? Meta aumentó un 26 % sus ventas de publicidad en el tercer trimestre y quedó por encima del límite superior de su propia previsión de ingresos. Sin embargo, lo importante del trimestre no es esa mejora, sino la caja. El mercado ha cambiado la pregunta sin hacer ruido: ya no pregunta «¿cómo de grande es tu ambición en IA?». Pregunta «¿dónde está el dinero?».

Esto es lo que pasó. Meta declaró unos ingresos de 64.600 millones de dólares en el tercer trimestre, por encima de los 63.300 millones que esperaba el consenso de analistas de Bloomberg. Y entonces llegó la factura. Según el desglose de StockTitan, Meta gastó 34.910 millones de dólares en centros de datos y equipos en el trimestre, más de los 32.790 millones que generaron sus operaciones. El flujo de caja libre fue de menos 2.120 millones de dólares, frente a 10.630 millones positivos un año antes. Stocktwits informa de que las acciones subieron en torno a un 3 % tras el cierre, pero los movimientos fuera de horario son una primera reacción, no un veredicto.

Al mercado no le asusta la IA. Le asusta la aritmética

Tenemos una referencia reciente de cómo se comporta este público. Tras los resultados del segundo trimestre, en julio, Fortune informó de que las acciones de Meta llegaron a caer hasta un 10 % fuera de horario y más tarde bajaban un 7 %, pese a que los ingresos superaron las expectativas. Nuestra lectura: a los inversores no les molesta en sí un gasto de capital elevado. Les molesta un gasto que va por delante del negocio que lo financia.

La cifra más reveladora del tercer trimestre no es el gasto de capital, sino la línea de beneficios. Según el cálculo de StockTitan, el beneficio por acción sin partidas extraordinarias creció solo un 2 % aproximadamente en un trimestre en que las ventas subieron un 26 %. Los costes corrieron más que los ingresos. Mientras tanto, la previsión de gasto de capital de Meta para 2026 es ahora de entre 135.000 y 145.000 millones de dólares, según Business Insider. Se ha «acotado», sí, pero hacia arriba, porque ha subido el extremo inferior.

Mark Zuckerberg dice en el comunicado que «nuestras inversiones están dando fruto, el negocio principal es sólido». Puede ser. Pero «dar fruto» es una afirmación. El único dato duro del relato de Fortune en julio sobre la pila de IA de Meta es un sistema publicitario que la IA ha hecho un 15,7 % mejor a la hora de convertir. Es real y, a nuestro juicio, también pequeño al lado de un plan de gasto de entre 135.000 y 145.000 millones de dólares.

El problema de Meta es que no tiene una nube tras la que esconderse

Fortune apuntó en julio algo certero que, creemos, explica el trato más duro. Microsoft, Amazon y Google pueden alquilar sus centros de datos a clientes externos, de modo que su gasto de capital genera ingresos casi de inmediato. Meta construye el mismo tipo de infraestructura, pero, por ahora, la consume sobre todo ella misma. El mercado, en la práctica, pregunta: si tus rivales pueden enseñar un contador en marcha, ¿por qué tú no?

La respuesta de Zuckerberg fue que sería «una tontería» vender toda la capacidad de cómputo por un beneficio a corto plazo, y que espera «un margen bastante mayor vendiendo inteligencia que vendiendo cómputo directamente». Es una estrategia coherente. También es una promesa, porque parte de esa pila de «inteligencia», incluido el asistente personal 24/7 al que aludió, aún no existía cuando lo describió. En una fase de rendición de cuentas, prometer un producto que no existe es la moneda más débil con la que se puede pagar.

Añadiríamos una nota sobre la dirección que se lleva. La directora financiera de Meta, Susan Li, dijo en julio que el flujo de caja operativo era «el pilar principal» para financiar sus ambiciones. Según la lectura de StockTitan, un trimestre después ese pilar ya no cubre por sí solo todo el despliegue. Además, Meta emitió 24.900 millones de dólares de deuda a largo plazo en el segundo trimestre y no recompró acciones, según Fortune. Nada de eso es temerario por sí solo, pero la trayectoria se aleja de una máquina publicitaria con mucha caja y se acerca a algo más parecido a un servicio público intensivo en capital, una comparación que hace la propia Fortune.

Qué miraríamos en lugar del titular

No conviene leerlo como «el auge de la IA se ha acabado». Cambia la fase, no el gasto. Nuestra opinión es que el debate pasa de cuánto se gasta a qué se compra con ello.

Hay tres cosas que merecen atención. Primero, si Meta anuncia el negocio de nube en el que Zuckerberg dijo que planea entrar, porque sería la vía más clara hacia retornos visibles. Segundo, si el crecimiento de los beneficios empieza a seguir el ritmo del de las ventas, en lugar de quedarse más de 20 puntos por detrás. Tercero, la plantilla: según las cifras de StockTitan, Meta tiene un 15 % menos de empleados que hace un año, mientras que su gasto en centros de datos y equipos aumentó un 80 %. Es una apuesta a que las máquinas superan a las personas, y se juzgará por los resultados.

Nuestro veredicto: el negocio publicitario de Meta sigue siendo excelente y la empresa no parece andar escasa de demanda de cómputo. Pero el periodo de gracia del «confiad en nosotros, ya dará fruto» parece acabarse en toda la gran tecnología, y Meta, sin ingresos de nube que señalar, es simplemente la que más lo nota. Si eres inversor, deja de preguntar cuánto gastará Meta y empieza a preguntar qué devuelve cada mil millones. Si eres competidor, la lección es que la próxima presentación de resultados necesita una cifra junto a la visión.

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