Los 5.000 despidos de Barclays: "IA" no debería ser un eufemismo de recorte de costes
Barclays recorta cerca del 5 % de su plantilla y lo atribuye a la IA, pero por lo que hemos visto no ha demostrado las mejoras de productividad. Que las pruebe antes de justificar despidos.
Foto: Mtaylor848 / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)
Cuando un banco dice que la IA hace más productiva a su gente y, en la misma frase, anuncia que necesita 5.000 personas menos, ¿qué parte de esa frase hay que creerse? La productividad es una afirmación medible. Un despido es una decisión. Barclays acaba de soldar ambas cosas, y creemos que la soldadura merece un examen atento.
Barclays recorta a fondo mientras sigue ganando dinero
El jueves, el banco anunció que recortará en torno a 5.000 puestos de trabajo, aproximadamente el 5 % de una plantilla de 93.000 personas, según informa Expansión. Ya se han producido unas 1.000 salidas y las 4.000 restantes se completarán antes de fin de año. La directora financiera, Anna Cross, afirmó que alrededor del 60 % de los recortes afectan a funciones de apoyo y defendió que la IA hace más productivo al personal del banco. Según Cinco Días, el consejero delegado, C.S. Venkatakrishnan, dijo que la medida es fruto de años de inversión en tecnología y que la IA ha reducido la necesidad de ciertos perfiles, como los desarrolladores.
El momento es lo interesante. El beneficio atribuido de los nueve primeros meses subió un 17 %, hasta 5.837 millones de libras, y el banco lanzó una recompra de acciones de 500 millones de libras. Aun así, el beneficio del tercer trimestre quedó por debajo de las previsiones de los analistas por el peor comportamiento de la negociación de renta fija. El banco también prevé un ahorro de costes de 1.100 millones de libras en 2027.
Las cifras describen ahorro, no productividad
Fíjate en lo que se ha dado a conocer: un objetivo de plantilla, una cifra de ahorro y una remuneración al accionista. Lo que no hemos visto, al menos en el material que hemos revisado, es ninguna medida de producción por trabajador, tasas de error, plazos de entrega o calidad del servicio. Que la IA hace más productivo al personal es una afirmación, y la prueba que se ofrece es la lista de salidas.
Importa porque son dos historias distintas. Si la IA permite de verdad que un equipo de desarrollo más pequeño entregue el mismo trabajo, estupendo: que nos lo demuestren. Si el banco necesitaba recortar costes tras un trimestre decepcionante y una caída del 12 % de su cotización este año, también es una razón empresarial legítima. Pero entonces, que lo llamen por su nombre. Nuestra opinión es que "IA" se está convirtiendo en la etiqueta más favorecedora para el recorte de costes, porque suena a futuro y no a hoja de cálculo.
Fíjate también en quién sale beneficiado. Los recortes golpean sobre todo a puestos de apoyo, incluidos desarrolladores, en una empresa que es rentable. Los accionistas reciben una recompra y, a nuestro juicio, quienes ocupan los puestos afectados cargan con el coste. Un analista citado por Cinco Días dijo que los recortes muestran hasta dónde podrían transformar la banca la IA y la automatización en los próximos años. Puede que sea cierto, pero ese "podrían" carga con mucho peso.
Cómo sería un despido por IA creíble
Proponemos un criterio sencillo. Antes de atribuir recortes de empleo a la IA, una empresa debería publicar al menos una métrica verificable: incidencias resueltas por ingeniero, tiempo de procesamiento por operación, tasas de defectos antes y después. No hace falta que revele secretos comerciales. Un banco es una entidad regulada, así que ya sabe cómo informar de las cifras que importan.
Hay también un argumento de riesgo. Como señala negocios.com, la automatización no es gratis: requiere infraestructura, protección de datos, formación y sistemas de control, y el ahorro solo funciona si supera esos costes sin perjudicar al servicio ni aumentar el riesgo operativo. Recortar primero personal y descubrir después las lagunas es, en nuestra opinión, una apuesta, y quienes la pierden son los clientes y la plantilla que se queda.
¿Se equivoca Barclays? No podemos decirlo, y ese es el quid. Lo que se ha dado a conocer es una historia plausible, no demostrada. Tampoco extrapolaríamos: Standard Chartered ha anunciado sus propias salidas vinculadas a la IA, mientras que HSBC dice que algunos puestos desaparecen pero se están creando otros. Cada banco tiene su propia estructura de costes.
Nuestro veredicto
Considera a Barclays la primera gran prueba de un recurso retórico que oirás cada vez más. Cuando una empresa vincule despidos con la IA, hazte tres preguntas: qué ha mejorado de forma medible, quién se ha quedado con el ahorro y qué pasa si la herramienta no cumple. Si las respuestas son vagas, lee "IA" como "recorte de costes" y júzgalo en consecuencia. Empleados, reguladores e inversores tienen derecho a esa evidencia. Hasta que aparezca, la historia de la eficiencia es una promesa con una factura muy real adjunta, y la paga otro.
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